¿Te parece que las mejillas son demasiado regordetas, el contorno del rostro no es suficientemente fino o la nariz tiene una presencia excesiva? Saca tus paletas y pinceles, el maquillaje puede transformarte con su efecto óptico. Todo lo que necesitas es unos polvos tipo tierra de sol pero sin irisación. Difumínalos con la brocha bajo la parte prominente de los pómulos para hundir las mejillas, con el pincel grande a lo largo del hueso de la mandíbula para redibujar el contorno, o con el pincel para sombras pequeño a ambos lados del puente de la nariz, sin llegar totalmente hasta el final.