A propósito: Tratamientos de día

La piel del rostro es muy fina, por lo que es especialmente sensible a las agresiones externas, el sol o a la contaminación. Puede secarse con facilidad, por lo tanto, usar tratamientos hidratantes es necesario para nutrir la piel. Los cuidados de día tienen un efecto hidratante y protegen la epidermis. Los cuidados hidratatantes de noche tienen una acción regenerante antiedad. Contribuyen a hidratar profundamente la epidermis. Alrededor de los 35 años puedes empezar a utilizar un tratamiento hidratante antiedad. Borra las marcas del paso del tiempo, pequeñas arrugas y manchas. Para las pieles secas es mejor usar tratamientos ricos y para las pieles grasas es mejor privilegiar los tratamientos fluidos y ligeros.